Gimnasia en la antigua Grecia

 

La gimnasia era un elemento característico de la formación del joven griego. Desde la infancia hasta la adolescencia, se practicaban actividades físicas en forma obligatoria y esa práctica es uno de los rasgos dominantes de la vida griega. Dondequiera que se implante el helenismo aparecen gimnasios, siendo estos los centros de mayor importancia en la vida de los helenos, estadios, donde se desarrollaban las principales actividades de los juegos panhelénicos instalaciones deportivas. El deporte, para los griegos, no solo es un entretenimiento apreciado; es una cosa muy seria, que se relaciona con un conjunto de preocupaciones higiénicas y medicinales, éticas y estéticas a la vez.

El gimnasio tiene su origen, primero con la “Palestra”, que era el lugar donde los jóvenes eran educados. La Palestra era un campo de deportes al aire libre rodeado de una columnata, a cuya sombra se daban las clases teóricas.

El nombre proviene del griego gymnos, que significa desnudez. Los atletas competían desnudos para dar mayor realce a la belleza de la figura masculina y femenina, además de como tributo a los dioses.

El gimnasio era una institución pública (y una escuela privada) Se desarrollaron tres programas distintos de ejercicios de gimnasia: uno para el mantenimiento de la condición física, otro para entrenamiento militar y un tercero como parte del régimen de adiestramiento de los atletas. Cada ciudad griega tenía un gimnasio, un lugar donde era costumbre realizar los ejercicios desnudos. Los primeros profesores griegos de mantenimiento físico (paidotribes) fueron los pioneros en diseñar sistemas de actividad física, tanto para atletas cono para todos los ciudadanos. Estos programas, entre los que había ejercicios gimnásticos, eran considerados fundamentalmente en la educación de los niños. Los griegos creían que la Unidad de mente y cuerpo podía alcanzarse sólo a través de la participación en ejercicios físicos. Los sistemas gimnásticos diseñados para preparar a los militares fueron muy usados por los romanos.

Las pruebas atléticas para cuya instrucción estaba destinado el gimnasio formaban parte de las costumbres sociales y espirituales de los griegos desde muchos siglos atrás. Las pruebas se realizaban en honor de sus héroes y dioses, formando algunas veces parte de un festival periódico (como los Juegos Olímpicos) o de un ritual fúnebre 

Los Juegos Olímpicos Antiguos (776 a.C. – 394 d.C.) constituyeron la fiesta deportiva más importante de toda Grecia. Los Juegos Olímpicos Antiguos (776 a.C. – 394 d.C.) constituyeron la fiesta deportiva más importante de toda Grecia. El programa de estos Juegos estaba constituido por diferentes pruebas las cuales son muy bien conocidas: carreras, salto, lanzamiento de disco y jabalina, lucha, boxeo y carreras de carros y caballos.

En el 776 A.C. se inauguraron los primeros juegos registrados oficialmente, un acontecimiento deportivo tan importante que sirvió de base para medir el tiempo en la antigua Grecia, aunque es probable que la fecha real del origen de los juegos sea mucho más antigua. Desde los más remotos tiempos se había rendido culto a Zeus, el Dios supremo de los griegos, en su viejo altar que había en una colonia situada en la confluencia del Cladeo y el Alfeo. Más tarde, en el siglo V, en el bosque sagrado, el Atlis, descollaban entre los templos el dedicado a Zeus, en cuyo interior se alzaba la monumental estatua de mármol, de trece metros de altura, que representaba al Dios sentado, cubierto con ropas de oro.

En aquel lugar se originaban las fiestas de Olimpia, embrión de los verdaderos Juegos Olímpicos; aunque es mucha la confusión entre los historiadores y aún entre los mismos griegos antiguos sobre el origen de los mismos. Estas fiestas originales de Olimpia pasaron por numerosas vicisitudes con motivo de las luchas guerreras y las invasiones en el

Peloponeso. Hubo un periodo de interrupción y más tarde (se dice que en el año 884 a.C.) se produjo la "Tregua Sagrada" entre los reyes Cleóstenes e Iphitos, de Pisa y Elide, respectivamente, reviviéndose los festivales.

A Olimpia llegaban gentes de las más variadas clases y procedencias; desde todas las Ciudades Estado (Polis) llegaban peregrinos en multitud, visitantes y mercaderes y la campiña se cubría de tiendas y barracas. Numerosos son los personajes de la historia Griega que concurrieron en los juegos, entre otros Herotodo de quien se cuenta que leyó en Olimpia los primeros capítulos de su historia; filósofos como SócratesPlatónAristóteles, Anaxágoras, Pitágoras y Diógenes; célebres curanderos y charlatanes como Menecrates de Siracusa; escultores jóvenes y viejos, y por supuesto, Fidias entre ellos; hombres de estado como Filipo de Macedonia y el famoso general ateniense Temístocles, que se presentó en el estadio después de la batalla de Salamina y los espectadores prescindieron de los juegos para aclamar al héroe.

Durante los días que duraban los juegos, la comarca se consideraba un Estado neutral y se establecía la tregua sagrada que impedía cualquier tipo de guerra. Una leyenda dice que en 1255 a.C. Hércules, el héroe griego, tomó como tarea limpiar los establos de Angias, rey de la Elide, que poseía numerosos animales y cuya suciedad provocaba epidemias en la zona. Para ello desvió el curso del río Alfeo haciéndole pasar por los establos del rey, que así fueron limpiados.